domingo, 1 de febrero de 2009

Maestría en Corrupción





Hay una universidad en Managua que desde sus cimientos está íntimamente ligada a la corrupción. Nadie sabe quién ni como le regaló al Cardenal Miguel Obando y Bravo unos terrenos y sus edificaciones cerca del kilómetro 10 de la Carretera a Masaya, en donde el prelado fundó una universidad de su propiedad. No es de la Iglesia Católica de Nicaragua, ni de la Curia, es suya, de él. Mediante donaciones arregló los edificios y echó a andar la Universidad Católica Redemptoris Mater, conocida con las siglas de UNICA. En algún momento, la Universidad quiso correr el cerco hacia el norte, pero los dueños de los terrenos colindantes los pararon en seco.

Toda universidad que quiera ostentar el título de Católica, debe cumplir con una serie de requisitos en cuanto a infraestructura, equipo docente, material didáctico y demás detalles que incluyen hasta la cantidad de títulos que debe tener su biblioteca. Si quiren agregarle Pontificia, las exigencias se cuadruplican. Pues bien, la Universidad de Su Eminencia no llena ninguno de los requisitos pues incumple en todos ellos. El más crítico es el de los profesores, que deberían ser con nivel de maestría al menos y de tiempo completo. La UNICA contrata profesores horarios a quienes explota de manera inmisericorde y todo aquel que se atreva a protestar es despedido ipso facto.

Como el purpurado es dueño de la universidad puede nombrar a toda las autoridades de la misma y ahí es donde se ha dado gusto para dar rienda suelta al más puro nepotismo, pues ha logrado colocar en diversos puestos con salarios extravagantes a la familia Rivas Reyes, desde la matrona doña Chepita, asistente del Cardenal, hasta los parientes políticos de dicha familia.

La calidad de la educación es menos que mediocre, pues los docentes hacen lo que pueden dentro de las limitaciones que le impone la propia universidad. En algunas carreras como por ejemplo la de Medicina, está completamente prohibido reprobar a cualquier alumno, por negado que sea. En otras facultades, las amistades de la familia Rivas Reyes, que por cierto es la misma del Magistrado Roberto Rivas Reyes, Presidente del Tribunal Supremo Electoral y con un alto cargo en dicha casa de estudios, deben ser favorecidos en las calificaciones y ay de aquel profesor que ose reprobar a uno de estos consentidos.

Recientemente se registró un caso en la Facultad de Arquitectura en donde el Tribunal por unanimidad reprobó en el examen de grado a un grupo de alumnos de dicha carrera, lo que provocó un revuelo en el que intervino la Alcaldía de Managua, en donde trabajaban algunos del grupo, mas los padres de familia de los niños bien, de tal forma que la rectora nombró un tribunal alterno, sin el conocimiento del otro tribunal, que los graduó con honores y la UNICA realizó un acto de graduación especial para los mimados alumnos en donde les entregaron sus títulos y menciones. Algunos miembros del tribunal original renunciaron ante semejante zanganada.

Lo que ocurre a nivel académico ocurre a todos los niveles de la vida universitaria. Las elecciones de Miss UNICA, al haber premios para la ganadora, incluyendo becas de gobiernos extranjeros, con la ayuda de Roberto Rivas, los resultados son manipulados para que ganen los candidatos de las autoridades. Una de ellas fue la nieta de doña Chepita, sobrina de Roberto Rivas e hija de la Rectora y del Director Administrativo. El año siguiente, fue otra pariente, quien de la misma forma, compitiendo por una facultad fantasma ganó el concurso ante la protesta del resto de participantes y del estudiantado de dicha universidad.

Así que de una universidad sumida en la corrupción no pueden salir alumnos con valores éticos ni morales, si lo que viven a diario es una podredumbre abierta. Tal vez al rato la UNICA se quite la máscara y ofrezca una Maestría en Corrupción, pues para ello, les sobran profesores.

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